Fáciles, económicas y rápidas de preparar, nos van a ayudar a estar más lindas sin tener que pasar por el salón de belleza. Tips y secretos para lucir espléndidas.

Quién dijo que para cuidarnos tenemos que gastar mucha plata? ¿O pasar mucho tiempo en la peluquería o el consultorio del esteticista? De la heladera a tu cara,  algunas recetas naturales, para hacer en casa ¡y quedar divinas!

El aceite de ricino

Cuando era chica, mi mamá siempre me ponía aceite de ricino en las pestañas por unas descamaciones que solían aparecerme y, a veces, hasta me impedían abrir los ojos. No se imaginan las pestañas largas que tenía en esa época…. Y todo gracias al protagonista de esta receta.

El aceite de ricino no es tan conocido como el de almendras o el de germen de trigo, pero puedo asegurarles que es igual (o más) efectivo que sus compañeros. Este óleo se extrae de una planta que (obviamente) se llamaRicino o Palmacristi, un arbolito que apenas sobrepasa el metro de altura y que es originario de África. Entre otras cosas, se cuenta que era el desmaquillante elegido por Cleopatra.

Entre todas sus bondades, vale la pena mencionar las más importantes:

-Fortalece el cabello y las pestañas.

-Si le añadimos un poco de este aceite al acondicionador de pelo, conseguiremos contrarrestar los efectos nocivos de las tinturas, el sol del verano y la sal del mar.

-Fortalece las uñas.

-Se puede usar como desmaquillante tanto para pieles secas como oleosas porque no deja ese resto “grasoso” como el aceite de almendras.

-Es un efectivo cicatrizante.

-Ayuda a combatir la caspa y la calvicie.

Por suerte, se puede conseguir en cualquier farmacia o droguería. ¡Anímense a usarlo!  Los resultados son excelentes.

El aceite de oliva

El aceite de Oliva debería tener su altar en toda casa beauty que se precie. Yo lo uso más en mi cara y en mi cuerpo que en la ensalada.

El aceite de oliva es el jugo de un fruto, de la aceituna. Y es el principal portador de los polifenoles, poderosos antioxidantes y los tocoferoles, o vitamina E. Suaviza la piel, la hidrata y repara y le otorga brillo y lozanía.

Hay muchísimas recetas beauty que se pueden realizar con él. Te cuento:

-Humecta cutículas, sólo hay que poner un poco en el nacimiento de la uña.

-Usado después de la ducha y con el cuerpo húmedo, masajear y secar. Una queda con un olorcito no muy agradable, pero nada que no se tape con perfume.

-Es un excelente compañero del azúcar moreno para la exfoliación: mezclen hasta lograr una pasta que les parezca agradable y usen en ese momento. La piel queda limpia y con una suavidad increíble.

-En una botella vacía, colocá 3/4 de aceite de oliva. Después, colocá bastantes gotas de aceite de palta y aceite de almendras. Agitá bien y cada noche ponete un poquito en las puntas del cabello o masajeate el cuero cabelludo.

-Se puede agregar alguna que otra gota a la crema de noche en el caso de tener piel muy seca.

-También podés hacer un desmaquillante bifásico para ojos: colocá en un dispenser 3/4 de agua con 1/4 de aceite de oliva, agitá bien antes de usar y viola, ¡listo el desmaquillante! Si te parece muy acuoso, sólo agregale más aceite. Y, si querés, podés agregarle un poco de aceite de almendras para otorgarle aún más propiedades.

Sé que el aceite de oliva es bastante caro en nuestro país, pero bien vale si sirve para cuidar la piel, ¿no?

Vapores que son amores

Empecemos por lo básico: el vapor es imprescindible para una limpieza profunda de cutis ya que actúa más rápido que el agua caliente como dilatador de los poros, favorece la transpiración y la eliminación de toxinas, por eso es ideal para personas con acné y para los hombres, ya que les permite una mejor afeitada.

Además de abrir los poros, relaja los músculos, estimula la función glandular y linfática, incrementa la circulación, despeja los conductos nasales e hidrata la piel. Y si le agregamos hierbas aromáticas, también podemos nutrir la piel o relajarnos.

¿Cómo hacerlo?

-Poné el agua a hervir con las hierbas seleccionadas.

-Limpiate la cara.

-Poné el agua en un recipiente que mantenga el calor del agua (fuera del fuego…obvio). ¡Ojo con el calor! Si está demasiado caliente, esperá hasta que la temperatura esté tolerable.

-Sentate cómoda y con una toalla hacé una especie de tiendita para conservar el vapor.

-Disfrutá 10 o 15 minutos.

-Después del vapor, limpiate con tónico o agua tibia. Esperá unos minutos y hacé una mascarilla o ponete la crema de todos los días.

Y acá les paso las hierbas recomendadas para los diferentes tipos de piel:

-Piel seca o sensible: lavanda, manzanilla, geranio, rosa, jazmín, naranja, patchouli y perejil.

-Piel normal: lavanda, romero, naranja, menta, manzanilla, geranio y rosa.

-Piel con acné: eucalipto, tea tree, limón, ciprés, junípero y tomillo.

-Piel grasa: romero, limón, mejorama, eucalipto, menta y albahaca.

¡No me digan que no es fácil de hacer!