Muchas veces no nos gusta cómo nos queda el color, la textura o simplemente cómo se ve cuando culminamos de colocarla.

Le encontramos imperfecciones, la vemos muy sobrecargada o simplemente no logramos cubrir lo que queríamos.

Pero esto ya no sucederá si evitas los siguientes errores…

 

#5 Quedarte con el primer tono que encontraste

En especial cuando tu piel es muy pálida, un error al elegir el color de la base puede jugarte en contra.

Un tono muy oscuro no quedará bien en ti por el contraste que puede existir con otras partes de tu cuerpo, mientras que un tono muy pálido tampoco te favorecerá.

Así que asegúrate de hallar el tono más apropiado para ti.

#4 Usar base para tapar las imperfecciones

Para ocultar las imperfecciones de la piel es mejor no utilizar base, sino algún corrector de ojeras.

Si tu aplicas base, estas van a ser más notorias, empezarás a aplicarte más y más base para subsanar la problemática y terminarás por crear un maquillaje muy sobrecargado que no lucirá nada bien.

Así que primero opta por aplicar estos correctores para lograr una piel visiblemente perfecta.

#3 No pensar en qué tipo es mejor para ti

Tu tipo de piel determinará cuál es la mejor base para ti.

Si tienes una piel seca, quizás una base líquida cubra mejor las imperfecciones cutáneas. Si, por el contrario, utilizas este producto en polvo probablemente este se acumule en tus poros.

Si tu piel tiende a ser grasa, ten en cuenta que el líquido puede parecer demasiado húmedo ydar un aspecto aún más oleoso.

#2 Pensar que envejece

No es real que la base promueva el envejecimiento prematuro de la piel, siempre y cuando lo utilices de la forma correcta.

Tu piel lucirá mucho más joven si sabes aplicarla, ya que podrás ocultar la decoloración, el tamaño de los poros y, por qué no, alguna arruguita.

El truco está en encontrar una fórmula correcta y perfecta para nuestro rostro y que no queden los sobrantes acumulados en las imperfecciones.

#1 No aplicar lo justo y necesario

Es importante que apliques diferentes productos según la parte de tu rostro que necesitas cubrir.

Por ejemplo, no es necesario que coloques base y además corrector de ojeras debajo de tus ojos; es preferible que allí solo coloques corrector.

No es necesario tampoco colocar polvo compacto sobre tu base.

Recuerda que cuanto menos maquillaje utilices mejor te verás. Así que para que tu base se vea perfecta no debes excederte en su uso. ¡En la moderación está la clave del éxito!