Una de las claves a la hora de salir a buscar trabajo es la apariencia, la cual debe representar positivismo y transparencia. Por eso, te dejamos algunos consejos para que tengas en cuenta.

trabajo

Primero que nada empecemos por la ropa, que debés elegir en función al puesto que pretendes lograr. La recomendación es que te vistas como si ya el trabajo fuera tuyo, y procurá que la ropa no sea excesivamente ceñida ni que muestre más piel de la cuenta.

Una buena opción son los pantalones de vestir, faldas a la rodilla, blusas o trajes acompañados de accesorios sutiles y delicados; en los pies zapatos de tacón medio.

Al momento de maquillarte recordá que este tiene que dar una imagen transparente y radiante, la base debe ser fluida y del mismo tono de tu piel, ya que el toque de color se lo das con un blush suave en las mejillas.

Para los ojos, aplicá sombras de tono mate y color claro, para dar mayor protagonismo delineá con un lápiz delineador el contorno del ojo y esfumá bien para que quede natural. Podés hacer que tu mirada sea expresiva prestando atención a las pestañas, aplicá varias capas de máscara hasta conseguir el aspecto deseado.

En los labios, usá sólo un labial bien claro o, mejor aún, un poco de gloss rosado o transparente, nunca uses un color estridente o muy llamativo.

Por último, tu peinado debe lucir prolijo, si tenés el cabello lacio y en buenas condiciones podés llevarlo suelto o sujeto con alguna hebilla, mientras que si es difícil de dominar, nada mejor que recogerlo con un rodete.