Si bien es cierto que la alimentación es una necesidad biológica, a través del tiempo las rutinas de alimentación han sido influenciadas por tradiciones culturales que han dado espacio a todo tipo de mitos.

Seguramente y en tu esfuerzo por tener una dieta saludable, te has encontrado con creencias como que las frutas al final de la comida engordan o que las nueces vienen bien en horas de la mañana para disminuir el colesterol. Pues bien, los expertos además de afirmar que “es más efectivo hacer cambios graduales a los que podamos ceñirnos por un largo período de tiempo”, es importante eliminar de tu lista de convicciones algunas prácticas que no cuentan con soportes científicos y verídicos.

mitos de las dietas modernas

Aquí algunos de ellos:

1. Hay alimentos buenos y malos

Mito. Pese a que la toronja, el té verde o los alimentos picantes tienen fama de funcionar como quema grasa, de acuerdo a estudios de la Fundación Cardíaca Británica ningún tipo de comida tiene propiedades únicas que posibiliten la eliminación de grasa en el cuerpo.
Ten en cuenta que todos los alimentos aportan calorías, por lo que el factor determinante es el equilibrio entre la ingesta y el gasto energéticos asociado. Ahora bien, no hay alimentos buenos o malos en función a la cantidad de colesterol, de ahí que nutrientes como el huevo que además de poseer esta sustancia grasa, tenga complementos como la lecitina, vitaminas y minerales que otorgan valores nutricionales importantes a tu organismo.

2. El agua engorda durante las comidas

Mito. Por ser un nutriente acalórico, el agua no engorda ni adelgaza si se bebe antes, durante o después de tus comidas. Pese a que es una fuente destacada de minerales, electrolitos, mantiene el cuerpo hidratado y evita bebidas que contengan azúcar, su consumo elevado tampoco garantiza la pérdida de peso.

3. Comer de noche engorda

Mito. Lo que determina el aumento de peso no es la hora en la que decidas comer, depende de las calorías y el volumen del alimento que decidiste ingerir.
De acuerdo a declaraciones del Centro de Salud de la Universidad de West Virginia, en Estados Unidos, el consumo de alimentos livianos en horas de la noche, no tendría ninguna implicación en el aumento de peso.

En el caso de las frutas es importante tener en cuenta que, aunque su alto contenido de fibra provoca sensación de saciedad, debes prestar atención a cantidades que no excedan las necesidades del individuo. Algunos expertos sugieren al menos tres porciones de fruta durante la jornada diaria, por ser una fuente destacada de vitaminas y minerales.

10 mitos de las dietas modernas

4. Lo mejor será eliminar las grasas de la dieta diaria

Mito. Especialistas de la Fundación Británica de Nutrición informan que no es conveniente eliminar por completo las grasas de tu dieta, pues al menos un 35% de la comida que te brinde energía debe provenir de estas. Te invitamos a tomar apuntes de dos tips que debes tener en cuenta a la hora de sentarte a la mesa:
Es importante que establezcas la diferencia con las grasas saturadas que permiten reducir el colesterol en la sangre y en consecuencia el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares.
Ojo con los productos famosos por ser bajos en grasa, pues este tipo de recetas suelen compensar sabores con cantidades más altas de azúcar, sal, almidón e incrementar el riesgo a consumir grandes porciones.

 5. ¡Hay tipos de azúcar más saludables!

Mito. Que hayan endulzantes de origen natural no quiere decir que te puedas exceder en cantidades de consumo. Investigaciones demuestran que nuestro cuerpo absorbe paralelamente el azúcar regular, la miel o la fructosa. Por esta misma razón, es importante que tengas en cuenta que una cucharadita de algunos de estos productos aportan entre 48 y 64 calorías.
En cuanto a aquellos ingredientes que hacen la promesa de valor de no contener azúcar, ten presenten que suelen ser endulzados con concentrados de jugo de fruta o sustitutos que aportan tantas o más calorías de lo normal.

6. Saltarse comidas hace la dieta más efectiva

Mito. No hay consecuencia más nociva para tu propósito de llevar una dieta saludable que saltarse las comida, pues solo genera más sensación de hambre y hace que incrementes el consumo de alimentos en tu próxima ingesta, incluso organizaciones como el Instituto Nacional de Enfermedades Digestivas, del Riñón y la Diabetes, en EE.UU coinciden con estudios que han asociado la obesidad con la omisión del desayuno.
Teniendo este panorama, expertos en el tema sugieren tener cinco comidas al día, manteniendo el equilibrio entre el sistema hambre-saciedad e ingiriendo cantidades razonables de alimentos.

7. El pan engorda y la miga, aún más.

Mito. Pese a la creencia popular que ha permanecido por los siglos de los siglos, este no es un alimento de elevado valor calórico, en cambio, es rico en hidratos de carbono por lo que encabeza los ingredientes de la dieta mediterránea.

La miga de pan por su parte, no es un alimento que engorde más o menos, la diferencia radica en que la corteza del pan bajo la acción del horneado se deshidrata, mientras que la miga por conservarse al interior, mantiene concentración de agua y conserva su aspecto esponjoso.

Finalmente, si evaluamos productos integrales, hay que tener en cuenta que la diferencia radica en que éstos poseen mayor cantidad de fibra, favoreciendo el tránsito intestinal y la saciedad del apetito, más no reduciendo el aporte de calorías al cuerpo.

8. Lo mejor será eliminar los carbohidratos

Mito. De acuerdo a declaraciones de Chambers de la fundación Británica de Nutrición, “nuestro cuerpo necesita los carbohidratos para obtener energía, y particularmente para que el cerebro y los músculos funcionen” El Departamento de Salud del Reino Unido, sugiere que al menos la mitad de la energía contemplada en nuestra dieta provenga de carbohidratos almidonados, ya que son un componente que aporte azúcares, almidón y fibra.

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9. Los alimentos que llevan grasas vegetales son más sanos

Mito . Cuidado con las confusiones pues esto no significa que las grasas vegetales contengan aceite de oliva o girasol, recuerda que éstas suelen provenir de aceites de coco y de palma, componentes que suelen incrementar el colesterol en la sangre.

10. Los suplementos vitamínicos son necesarios

Mito . No hay muestras científicas que comprueben que los suplementos vitamínicos mejoren el cansancio o el apetito, si bien es cierto que a través de una dieta variada y equilibrada puedes obtener las cantidades adecuadas, un suplemento que no sea bajo prescripción médica puede tener efectos diferentes a los contemplados inicialmente.

Con este panorama te invitamos a tener cuidado en lo que decides incluir y omitir de tus rutinas de alimentación, pues los excesos y las frecuencias de consumo son los puntos decisivos para lograr tus propósitos.